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Los
siglos XVI y XVII fueron periodos de prosperidad económica,
lo que tuvo su fiel reflejo en la arquitectura de la localidad.
De esta época son la Casa Consistorial (s.
XVI) y la Iglesia Parroquial (finales del s. XVII),
así como varias casas solariegas. Su riqueza ganadera
(destacaba su cabaña de ovino trashumante) permitió
el desarrollo de la manufactura textil de la lana,
que se exportaba hacia las vecinas regiones de Levante y
Cataluña.
A partir de mediados del siglo
XVIII se produjo un fuerte incremento de la población,
lo que obligó a roturar nuevas tierras de labor en
detrimento del sistema ganadero, creciendo el número
de masadas. Por otro lado, con el siglo XIX se inició
una etapa de convulsiones políticas y sociales, cuyo
momento de máxima virulencia...
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...tuvo lugar con las Guerras Carlistas, donde después
de diversas escaramuzas, tuvieron que abandonar Los Carlistas
el pueblo, posicionandose el brigadier de la Reina, Marqués
de Amarillas, quien estableció en Fortanete
los almacenes necesarios para el Sitio de Cantavieja. No
obstante fue a finales de este siglo, cuando Fortanete alcanzó
cerca de 1800 habitantes, el máximo histórico
de la población.
Entre las décadas de
1950 y 1980 se produjo un fuerte proceso emigratorio y la
consiguiente pérdida de población, hasta quedar
reducida a dos centenares de vecinos. Sin embargo, Fortanete
es hoy un municipio que lucha por su futuro, que se resiste
a perder su memoria colectiva y su identidad como pueblo. |
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